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Inteligencia Emocional fácil, Motivación

La Autoestima y sus repercusiones.

Convencionalmente, podemos distinguir cinco áreas en nuestra vida:

  • FISIOLÓGICA, salud, sexualidad, etc. Cömo nos relacionamos con nuestro cuerpo, y cómo relacionarmos nuestro cuerpo con los demás. Sentornos atractivos físicamente.
  • LABORAL. Y/o académica. Habilidades, capacidades, recursos, competencias, inquietudes profesionales. Capacidad de rendir bien y de enfrentarnos con éxito a nuestras responsabilidades. Inclyye la valoración de las capacidades intelectuales.
  • SOCIAL. Cómo nos relacionamos directamente con los demás. Todos asumimos diferentes roles en grupo, y actuamnos de forma diferente en ellos. Incluímos en este área la familia, amigos, pareja, entorno laboral, etc. Fundamentalmente, incluye 6 aspectos:
    • Sentorse aceptado o rechazado por los iguales.
    • Sentimiento de pertenencia.
    • Sentirse capaz de enfrentar diferentes situaciones sociales.
    • Ser capaz de relacionarse con personas del sexo opuesto.
    • Solucionar problemas que tengamos con los demás.
    • Sentido de solidaridad.
  • PERSONALIDAD. Cómo creemos que somos. Es la dimensión afectiva, la autopercepción de nuestras características de personalidad.
  • ÉTICA. Moral, criterios y valores personales, princpios, espiritualidad, búsqueda de respuestas, sentido de las cosas que nos importan, etc. Sentirse una persona buena y confiable. Es la dimensión ética. Incluye atributos como sentirse responsable o irresponsable, trabajador, etc.

Todos podemos considerar estos cinco aspectos de nuestra existencia y qué contenido argumentamos tener en cada uno. Y todos debemos tener en cuenta una serie de premisas de interés para nuestra felicidad:

  • En cualquier caso, y más en nuestros días, intentamos construir una cultura de lo positivo, resaltando lo bueno de lo que nos pasa o nos reodea y no lo malo, lo que hay que mejorar. Esta mentalidad o ejercicio de mejora, nos ayudará a conseguir pequeños retos motivadores.
  • La Emoción guía el recuerdo. Sólo recordaremos los aspectos afines a nuestro estado emocional actual, es decir, si procuramos vivir en positivo, nos parecerá que llevamos una vida plena y satisfactoria en tanto en cuanto más momentos relacionaremos con dicho estado, prácticamente estable.
  • Siempre, para resolver cualquier problema o dificultad, debemos centrarnos en valorar las cosas por el criterio de utilidad. Qué es útil para mí, y cuánto, o cómo hacerlo para que su utilidad se incremente.

Con las premisas descritas y las áreas de nuestra vida, podemos empezar haciendo una lista de qué cosas positivas encontramos, de nosotros mismos, en cada una de las cinco áreas. Escríbelas. Empieza a ser consciente de lo positivo que encierras.

– 1.- CONCEPTO. QUÉ ES LA AUTOESTIMA.

Es la percepción evaluativa de uno mismo. Nadie podemos dejar de pensar en nosotros mismos y de evaluarnos. Todos desarrollamos una autoestima suficiente o deficiente, positiva o negativa, alta o baja,…aunque no nos demos cuenta.

Lo importante, es desarrollarla de forma realista y positiva, que no spermita descubrir nuestros recursos personales, para apreciarlos y utilizarlos debidamente, así como nuestras deficiencias, para aceptarlas y superarlas en la medida de nuestras posibilidades.

La forma en que uno se percibe y se siente a sí mismo puede cambiar, y es fundamental aprender a valorarnos. Si estamos contentos con nostros mismos, estaremos más seguros y satisfechos con los demás, además en ese orden. Y ésto es fundamental para nuestro desarrollo.

– 2.- BASES Y DETERMINACIÓN DE LA AUTOESTIMA.

Podemos considerar bases de la autoestima, las dos siguientes:

  • El Autoconcepto, o imagen que una persona tiene de sí misma y de su mundo personal, fundamentalmente en dos áreas: habilidad (capaz de valerse por sí misma) y sexualidad (capaz de relacionarse sexualmente con otras personas).
  • La Autoaceptación, o sentimiento de poseer un yo del que uno no tiene que avergonzarse ni ocultarse. Implica una disposición a rechazar la negación o desestimación sistemática de cualquier aspecto del yo-mismo.

Determinantes de la autoestima, podemos considerar los siguientes cuatro aspectos:

  • La aceptación, preocupación y respeto recibidos de personas significativas, para nosostros. Cuanto más importante lo sean mayor valor tendrá su opinión y, por lo tanto, más afectará o de manera más decisiva lo hará a la percepción que formamos de nosotros mismos.
  • Los éxitos y habilidades que tengamos. Cuanto mayores sean, más positiva será nuestra valoración de nosotros mismos. Destaco que no es necesario que las habilidades o éxitos sean compartidos por los demás, o valorados por ellos. A veces, basta que sean retos importantes o cualidades importantes para nosotros solos.
  • Cómo interpretamos las experiencias y lo que nos decimos a nosotros mismos. A lo largo de las experiencias que vamos teniendo, además de recibir mensajes del exterior, de los demás, también recibimos mensajes internos que hace referencia a cómo nos evaluamos en esas experiencias. Es un mensaje que nos afecta profundamente, pero que podemos modificar porque depende de nosotros mismos.
  • Cómo respondemos a la evaluación de los demás. A lo largo de la vida, se nos evalúa y valora en muchas ocasiones, lo que es determinante para nuestra autoestima en función de nuestra interpretación y la importancia que le demos a esa evaluación. Lo normal es que, a medida que crezcamos, la importancia que demos a esa evaluación sea inferior al autorefuerzo que vamos desarrollando. De pequeños, sin mebargo, esas evaluaciones se tornan en muy imporantes y grandemente determinantes de nuestro desarrollo posterior.
El efecto Pygmalion, es un modelo de relaciones interpersonales según el cual, las expectativas positivas o negativas que tenga una persona, influyen realmente en otra con la que aquélla se relaciona. La clave del efecto descrito es la autoestima, pues las expectativas positivas o negativas del pygmalion emisor se comunican al receptor, el cual, si las acepta, puede y suele experimentar un efecto acorde con lo transmitido, positivo o negativo sobre su autoconcepto o autoestima, lo que constituye una fuerza poderosa en su desarrollo personal.

La autoestima, es un poderoso influyente en todos los aspectos de la vida diaria, sentimientos, comportamiento, actos que llevamos a cabo, aprendizaje, relaciones (percibiendo la influencia de ellas), creación y experiementación de cosas nuevas, etc.

En personas con baja autoestima, el tipo de pensamientos más habituales hacia uno mismo, son negativos, y la forma en que se presentan es a través de autocríticas.

No suelen ser críticas constructivas y objetivas, sino que tienden a ser críticas patológicas, acusan de que las cosas se han hecho o van mal, comparan los conocimientos y capacidades propias con los demás, y nos dejan siempre en desventaja. Pueden fijar objetivos inalcanzables y atacan el más mínimo error manteniendo un registro de los fracasos, pero nunca de los logros. Estas críticas piden que seamos los mejores de forma que, si no lo somos, “no somos nadie” y, por tanto, exageran nuestras debilidades.

El efecto de esta constante crítica negativa es que terminamos creyéndola, y terminan desapareciendo los buenos sentimientos y opiniones que tenemos de nosotros mismos. Todo esto, hace que acabemos que nos comportemos como la crítica negativa requiere, lo que autoafirma que lo pensemos de nosotros mismos. Es el efecto de la profecía autocumplida.

Las armas concretas que la crítica patológica emplea son:

  • Un arsenal de “debes”. Compara constantemente la forma en que nuestra persona debería ser, con la que realmente es, y lo juzga como insuficiente o malo.
  • Generalizaciones. Del tipo siempre o nunca. A la crítica patológica le basta con una sola vez que hagamos algo mal, para decir que siempre lo hacemos mal, o basta con que en una ocasión no se haga lo más adecuado, para decir que nunca hacemos nada bien.
  • Olvidos curiosos. La crítica únicamente se acuerda de lo negativo, olvidándose curiosamente de las habilidades, recursos, capacidades, logros y méritos que obtenemos en otros momentos y facetas de nuestra vida.
  • Repeticiones. La crítica es constantemente repetitiva y machacona, y tiende a utilizar siempre las mismas formas y recursos.

¿No son temas para reflexionar? Empieza por escribir lo que, de conclusión sobre lo leído, puedes sacar en tu caso. A ver qué averiguas.

 

(basado en documentación a cargo de Gabinete Psicológico Adara – Logroño – www.adarapsico.com)
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